
Ramaderies
Vejado, de la ganaderÃa de El Torero, fue uno de esos toros que se presienten especiales incluso antes de pisar la calle. Aquel ejemplar de pelaje colorado, bragado, meano corrido y axiblanco era el toro con el que soñaba la Peña San JoaquÃn aquel 2023.
Y no defraudó. Nada más salir por la puerta de toriles comenzó a derrochar bravura y nobleza, acudiendo a numerosos recortes y quiebros con entrega y emoción. Pero si algo marcó su comportamiento fue su constante actitud de pelea: incluso cuando nadie le citaba, era él quien buscaba el más mÃnimo movimiento para arrancarse con decisión.
Finalmente, en medio de la calle y bajo una atronadora ovación que se prolongó durante varios minutos, recibió el reconocimiento de todo el público antes de volver a entrar por la puerta de toriles. Una despedida a la altura de un toro que dejó una huella imborrable y cuyo nombre quedará guardado en la memoria de los aficionados.


